14 de junio de 2013

2 Qué otra cosa podría hacer


Ha comido: arroz, unos buenos pedazos de sábana, pasta, papel higiénico, cachitos de plásticos diversos, müesli y
cuscús. Acepto con agrado su halago: entiendo que los libros que publico le parecen muy ricos, por eso los mordisquea por
las esquinas. Creo que no es necesario que vuelva a hablar acerca de sus hábitos poco higiénicos. Se ha hecho su propio almacén de
comida dentro del envoltorio del papel de cocina: ¡separatista! Ha llenado todos los rincones de cachitos de papel destrozado
imposibles de recoger. Ha entrado por uno de los agujeros que le ha hecho a la sábana y se ha paseado por el interior de la
funda de mi nórdico. 

No atiende a mis intentos de adiestramiento.

La paciencia no es la principal de mis virtudes.

Lo nuestro ya no tiene solución.

Qué otra cosa podría hacer.




13 de junio de 2013

1 Necesitamos ayuda

No, si... a ver, que yo estoy encantada con la idea de compartir mi casa móvil. Ya sabéis que llevaba mucho tiempo lamentando no poder tener un animal de compañía por razones evidentes de falta de espacio. Así que ya veis, yo feliz y contenta de recibir de una manera tan inesperada a alguien dispuesto a compartir mi manera caótica de vivir, ¡si me hace muchísima compañía! Fijaos lo contenta que estoy, que hasta había dado por supuesto que nos repartiríamos la comida que yo compro, y no pensaba cobrarle alquiler, ni siquiera pedirle que compartiéramos gastos. Si es que además, para el poco tiempo que llevamos juntos, yo lo quiero y lo valoro muchísimo. Al fin y al cabo se trata de un individuo muy interesante de quien tengo mucho que aprender: debe de tratarse de uno de los pocos mamíferos del mundo que han sido capaces de tragarse y digerir el Ulises de Joyce, ¡y en sentido literal! La convivencia resultará muy enriquecedora. Bienvenido sea el okupa de mi furgoneta.

Pero hombre, vamos a ver: digo yo que en toda convivencia, al menos si se desea que ésta resulte fluida y pacífica, se requieren unas normas mínimas de educación y respeto mutuo, ¿no? Y que tampoco me parece a mí que pida tanto, que yo no soy una maniática del orden y de la limpieza, ni mucho menos. Pero es que eso de que vaya cagando por todas las esquinas de mi casa, incluidos el suelo, el edredón en el que duermo, mi caja-cocina y el asiento del conductor... francamente, me parece que ya es pasarse de la raya.

Por eso, necesitamos ayuda: buscamos a alguien que me explique cómo se le enseña a un perro a hacer sus necesidades fuera de casa. Y necesito saber si el método puede funcionar con un ratón. Silvestre, marrón y bigotudo, para más detalles. Por el bien, la armonía y la paz de nuestro hogar, espero y deseo que la respuesta sea afirmativa.

A quien nos pueda echar una mano, gracias de antemano de parte de los dos.

9 de junio de 2013

Extracto bancario


Con intención de poner al día las cuentas, el billete de 20 euros entró al banco.
Insertó la tarjeta en el cajero automático.
Tecleó su número secreto.
Pulsó la tecla correspondiente a la opción "Consultar últimos movimientos".
Solicitó imprimir el extracto.

Al leer el papelillo, comprobó que le habían ingresado en la cuenta corriente los 9 niños de intereses que correspondían
al vencimiento del plazo fijo en el que, meses atrás, había colocado 25 hombres y 15 ancianas. Además, se sorprendió al
ver que en el último mes había ahorrado una adolescente y dos abuelos. ¡Bien!
"¿Desea realizar otra operación?".
"No".
Guardó la tarjeta en la cartera, la cartera en el bolsillo.

En cuanto atravesó de nuevo la puerta de la sucursal para salir a la calle, su banda holográfica se inundó de reflejos
iridiscentes: el sol que, lívido de mañana, empapaba las partículas del aire, lo atravesó hasta volver visible la marca
de agua de su flanco derecho. Pestañeó haciendo virar el color de su número 20, suspiró hasta inflar su código de barras
y se dirigió hacia los alrededores de la catedral con intención de dar un largo paseo. "No hace falta ni que regrese a
casa antes del mediodía, puedo almorzar en un restaurante. Es sábado. Y, ¡qué demonios!, me merezco un regalo."
Mientras deambulaba por las calles del centro, dentro del bolsillo su mano derecha jugueteaba con el recibo del cajero,
que acabó arrugado hasta perder los número impresos y convertirse en una pequeña bolita de papel.






6 de junio de 2013

Coherencia contra las zarzas


Mientras ocurre todo esto,
mientras tú respiras, ahora,
la hiedra traga y traga 
como un agujero negro insaciable.

Hombres y mujeres
embisten contra la inercia pesada de los objetos
para rescatar a la vida que se rindió
ante la guerra incontenible del tiempo.
Viven vivos en un museo empolvado con tierra reseca
donde el tiempo camina despacio
para no malgastar las fuerzas innecesariamente.
Hasta el engaño que pudiera revestir a las cosas
se resquebraja
polvo
aquí
donde nada soporta ser lo que no es.

Anidaron en el centro de una incertidumbre
que se sujeta sobre vigas podridas de madera
y siguen ahí
y resisten
y viven
y trabajan de sol a sol y un poquito más
a cambio, no de un sueldo, sino de la propia vida
libre
que no compran
y ríen 
y aman
aquí
viven
comen tierra huelen a tierra queman la tierra lloran tierra cagan en la tierra respiran tierra.
Sin ni siquiera saberlo,
erigen altares al vacío
del acto radical de vivir estando vivos
sin ornamentos, sin guirnaldas.

Tener cuerpo vuelve a tener un sentido.
Aquí el frío está frío,
el pan vale lo que vale el pan
(amasado a mano y cocido en la estufa de leña),
un huevo vale lo que vale un huevo
(o la alegría de un pequeño milagro cotidiano).
El bosque no suspira
y los niños juegan al juego de las tareas cotidianas.
Aquí las cosas se acercan al máximo
a lo que son las cosas en realidad.

A cambio, en la aspereza del frío
la coherencia huele a grasa rancia y a humo.

Si se detienen un instante
la hiedra aprovecha para 
devorar un nuevo bocado de su lucha.








































4 de junio de 2013

El agua tiene sed

Justo antes de dejar de pensar,
el primero de ellos recordó
que lo último que había pensado fue
"¡Oh, qué alegría, me estaba muriendo de sed!".



Al segundo
ni siquiera le dio tiempo de recordar
qué fue lo último que había pensado;
pero si le hubiera alcanzado el tiempo
hubiera recordado
que lo último que había pensado fue
"¡Hay que ser imbécil, a mí eso nunca me pasaría!".



Después aún hubo un tercero
pero yo ya no quise quedarme para verlo.


27 de mayo de 2013

Planisferio

                                 del aire,

    hemisferio derecho.






19 de mayo de 2013

El espejo del alma

Ni siquiera cuando te despojas de tu disfraz de alpinista
se acaba la Montaña.
Pero me pregunto si,
ahora que el perfil de facebook es el espejo del alma,
no se te olvidará cerrar los párpados de vez en cuando
para ver la luz anaranjada que se cuela hasta los ojos a través de la piel.
Si cada uno de nosotros es una manera de mirar,
¿qué valor tiene fuera de la propia mirada,
no ya la Montaña en sí
–su valor no tiene nada que ver contigo–,
sino tu paso a través de Ella?
La escalera de los grados de dificultad
nunca alcanzará el cielo.







16 de mayo de 2013

Danke Schön, Berlin

No hay manera de saber si se trata de
una ciudad que crece dentro de un bosque,
o de un bosque que prolifera en las ranuras y las cicatrices de la ciudad.

Es perfecta
porque se sabe perfecta
dentro de su imperfección
y descansa
(incluso de día, no sólo
en las noches cuyas farolas sestean con los párpados entrecerrados)
a pesar de saberse inacabada.
Y es que, ¿acaso acaba algo alguna vez?

Una pintada que cubre toda la fachada de un edificio de cinco plantas
pregunta
"¿cuánto dura ahora?"
y en la respuesta de los espejos
sólo un fragmento de la línea entre pasado y presente
conserva su maraña de alambre de espino
con el que los zapatos ya no quieren volver a tropezar.

Así que los márgenes anchos de las aceras
(anchos en todos los sentidos)
se ofrecen a la irreverencia relajada
que las recorre pausadamente
empapelando a su paso paredes,
farolas y caras
de desparpajo, expresión y deferencia.






29 de abril de 2013

Disparatadamente, ¡FLORECEN!


Sin hacer cálculos de productividad
ni determinar periodos de amortización.
Sin realizar un estudio previo de mercado,
ni valorar el riesgo operacional ni los beneficios esperados.
Sin pedir una hipoteca
para disponer de la energía necesaria y cubrirse las espaldas.
Sin analizar la competencia, el euribor, la prima de riesgo y el IPC,
sin determinar objetivos de antemano,
sin un plan estratégico premeditado y sin haber hecho números,
sin pensar en la subida del IVA y del déficit,
sin tener en cuenta que en unos pocos meses llegará el otoño,
así, ¡derrochando recursos de forma tan insensata,
con los tiempos que corren y la que está cayendo!

los árboles han vuelto a florecer.



25 de abril de 2013

Cruce de miradas


La mirada de DABID RUIZ DE GOPEGUI (Ojos Pirenaicos), contenida en una colección de 21 fotografías, se ha
cruzado con mis palabras para dar lugar a una exposición itinerante.

El día 4 de mayo a las 19:00 la inauguraremos en
A LURTE, Centro pirenaico de referencia para la gestión de riesgos en montaña
Pza Forestales
Canfranc Estación. 

Tendremos la oportunidad de visitar el centro, presentaremos la exposición y merendaremos para poder charlar
tranquilamente. Además, os contaré cómo es la vida en Goûter, un refugio alpino de altura, y os presentaré
"Mi Montaña".
Estáis todos invitados

Si no podéis acudir este día, podréis visitar  la exposición en A Lurte hasta el 30 de junio dentro del siguiente horario:
sábados de 13:00 a 15:00 y de 18:00 a 21:00.
domingos de 13:00 a 15:00.

¡OS ESPERAMOS!









22 de abril de 2013

Conversación de ARVA


ON

Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí.

¿Donde estás? Estás allí. Estás ahí. Ya te he encontrado: estás aquí.







































Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy
aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí.Estoy aquí. Estoy aquí. 
Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy 
aquí. Estoy aquí.



Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy
aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí.
Estoy aquí. Estoy aquí.

Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy
aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí.Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí.
Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. 















Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy
aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí.
Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy
aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí.
Estoy aquí.

















Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy
aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí. Estoy aquí.

OFF



A todo esto, mi ARVA y yo seguimos sin saber dónde es aquí.





15 de abril de 2013

Ganas

No sabes de dónde procede, si de la luz tardía, de la calidez del aire que huele a bosque o del deshielo que comienza a
correr por debajo de la escarcha que recubre los charcos; pero, como si dispusieras de raíces por donde absorberla, te
sube por los pies. En seguida reconoces que guarda cierto parecido con la alegría. Empuja, se yergue hacia el aire a
través de ti, y cuando llega a la altura del estómago, explota. Entonces sientes ganas. Ganas de aflorar hacia una realidad
que, por mucho que conozcas, te resulta nueva; ganas de correr, de seguir respirando y de resoplar más fuerte, de tocar o
de trepar. Ganas. En realidad no sabes muy bien de qué: sientes unas ganas abstractas, pero ganas.













































9 de abril de 2013

Hallan el cadáver de un pájaro desaparecido hace varios días


El cadáver del pájaro cuya desaparición no había sido denunciada por sus familiares el pasado 3 de abril, ha sido
localizado esta mañana en la canal que desciende del Cap del Serrat Gran hacia la Tossa de Alp.

El cuerpo sin vida mostraba un fuerte traumatismo en tórax y ala derecha. Al parecer, el viento lo habría empujado
haciendo que se golpeara contra unas rocas que sobresalían de la nieve en las inmediaciones. No se ha podido determinar
si el pájaro falleció por causa del impacto o por la hipotermia que habría sufrido posteriormente, al quedar tendido
sobre la nieve.

En el momento del hallazgo una bandada de cuervos ha sobrevolado la zona sin protagonizar escenas de dolor y haciendo
alarde de una elegante indiferencia. Por petición implícita de la familia, el cadáver no ha sido rescatado del lugar del
accidente.

Momento del hallazgo del cadáver en las proximidades del Cap del Serrat Gran.
El cuerpo del animal se encontraba tendido sobre la nieve y congelado.